Inicio|Empresa|CRM|Contact Center|Movilidad|BI|Productividad|Noticias|Descargas|Contactar|Mapa Sitio
Navegador:    Inicio arrow Blog

La palabra de cuatro letras

Esta noche pasada tuve una experiencia casi religiosa, o demoníaca, según se vea. Encendí el televisor de mi habitación buscando algún programa con que entretener mi mente mientras ésta buscaba el sueño. En una de las emisorias había una guapa presentadora. A su derecha (desde mi perspectiva mi izquierda) había un sencillo panel con cuatro palabras incompletas. Juntando esas palabras y uniéndolas por el espacio de la letra que faltaba se trazaba una línea recta, que contenía la supuesta palabra que faltaba. La presentadora me miraba atentamente, mientras no dejaba de moverse y señalar un reloj que iba avanzando, insistiéndome en que llamara, que la palabra era muy fácil. Mirándolo fríamente, sí era fácil… Empiezo a pensar, y llega la primera llamada… ¡PILA! “¡Oooooh lo siento, no es pilaaaa!” grita la presentadora con la que creo una fingida lástima. “¿Como puede ser? ¡Si era muy fácil! ¡No me lo puedo creer!”. Es cierto, encajo mentalmente la palabra en el hueco y sí, tiene sentido. En ese momento pongo el temporizador de mi televisor a 15 minutos y voy a bajar el volúmen cuando la presentadora vuelve a atacar: “1.000 euros, en tu banco, mañana no porque es domingo, pero el lunes los tienes en ¡TU! banco”. Lo ha conseguido, no bajo el sonido de la tele y sigo mirando a sus ojos casi hipnóticos, mientras me sigue insistiendo en la enorme cantidad de dinero que puedo ganar. Lo interesante no son sólo esos 1.000 euros, sino los 16.500 más que hay de bote para quien, una vez superada esta prueba inicial, consiga las tres coronas, un juego misterioso del cual no sabía antes, y que parece enormemente lucrativo. Sigue llamando gente: PALA, LOLA, PICO, CAMA… ninguno de ellos acierta, ¡pero todas las combinaciones son correctas! Mi espíritu empieza a flaquear, y en mi cabeza se ha formado una palabra nueva: TIPO. ¡Claro! Es una señal, soy un tipo con suerte, ¡¡Sí!! ¡Seguro que es esa palabra! ¿Qué podría perder? Vaya, no es mi mente, justo ahora acaba de decir eso la presentadora: “no pierdes nada”, dice. Bueno, quizá el intentar la llamada y quedarme diez minutos esperando escuchando música, o que se corte la llamada… pero el premio es bastante jugoso. El reloj casi se termina, pero llega una segunda oportunidad: 500 euros más para las cinco siguientes llamadas. La tentación se hace más fuerte, creo que el móvil ha levitado en la oscuridad y se ha acercado a mi cama, pero no es así, sólo era mi imaginación. Un sudor frío recorre mi cuerpo cuando oigo el telefonazo en la tele, indicativo de que alguien llama. Tres llamadas pero nadie acierta. Empiezo a sentir un temblor mientras pienso en lo estúpido que soy, no llamando, cuando sólo yo conozco la palabra correcta. “Tú sabes esa palabra, estoy esperando a que TÚ me llames porque sabes la palabra, quiero que llames AHORA y quiero que seas TÚ el ganador”. Tiene un ligero acento italiano, y el carácter se traduce igualmente en el nerviosismo que me está transmitiendo.

presentadora_lasexta.jpg

 

 

 

cuatroletras.jpg

Se terminaron las cinco llamadas de margen, y no he sido capaz de llamar. Siento que he perdido la oportunidad de mi vida cuando… ¡Oh! ¡Un nuevo reloj! Los productores han dado permiso para una nueva oportunidad. ¡Dios mío, no lo puedo creer! ¡Están deseando que YO gane! Pero ahora puedo ganar ¡2.000 euros! y el bote se ha duplicado, ahora podría ganar un total de ¡35.000! euros! Es increíble cómo puedo estar aquí tumbado sin llamar y dar la respuesta correcta… “Es increíble como todavía no me has llamado y me has dado esa respuesta, estoy segura de que TÚ la conoces”. Caramba, ¿la presentadora sabe lo que estoy pensando? ¡Oh, no! Estoy siendo abducido, estoy pensando lo que ella me dice que piense! Los temblores vuelven a mi cuerpo y la ansiedad por llamar se hace casi insoportable. Alguien llama y dice entre risas una palabra tétrica y oscura entre tanta luz: ¡TIMO! Observo y es cierto, encaja. Algo se rompe en mi mente, estoy volviendo a perder la fe… Quizá han dicho ya la palabra correcta, pero no me había dado cuenta. En realidad, decenas de combinaciones son correctas, y ninguna es válida. Aún nadie ha dicho la que se me había ocurrido a mí, pero no importa, ahora sí, lo he decidido: me levanto y cojo el móvil, pero no marco ningún número. Abro el calendario y anoto para hoy una alarma a las 12:00 de la mañana las siguientes palabras: “Cata, pila, poro, lona, un timo… Blog“. Vuelvo a mirar por última vez a la presentadora, que espera ansiosa mi llamada, la miro fijamente y justo antes de apagar el televisor le digo con todo el cariño del mundo: “iros a la mierda”.

No Comments

Add your own comment...

You must be registered to leave a comment.

Advertisement
Advertisement
Advertisement

Tienda Online - Su Pedido

VirtueMart
Su cesta está vacía.

Tienda Online

área de descarga

Acceso Registrado






Sindicar