¿¿Salvemos?? Eurovisión
De todos es sabido que el “Festival de la Canción de Eurovisión” ha perdido mucho fuelle y consideración en nuestro país, especialmente en los últimos años en los que no cosechamos más que calabazas, y más aún cuando objetivamente no vemos la forma de defendernos de las puntuaciones caseras que nos ponen en inferioridad por nuestra ubicación en Europa y las pocas amistades que hemos ido cosechando (Portugal twelve points… ah… ¿que Portugal no nos ha puntuado!?).
Hubo un tiempo en el que se juntaron el hambre con las ganas de comer, y la creatividad española alcanzó niveles realmente fantásticos en esa época en la que expresarse costaba más de la cuenta, y no necesitábamos de Eurovisión para demostrar nuestra valía. Algunos ejemplos:
|
Jarcha : Libertad sin ira Serrat : Mediterraneo Cánovas, Adolfo, Rodrigo y Guzmán : Señor Azul Lluis Llach : L’estaca Nino Bravo : Libre Cecilia : Mi querida España Raimon : Jo vinc d’un silenci …y más y más… esto es sólo un botón. |
![]() |
Pero volviendo al tema con el que iniciábamos este coloquio, ¿qué nos lleva a enviar a este actor y humorista a representar a nuestro país? El hartazgo de mucha gente hacia un festival amañado hasta las trancas hace que en los últimos años hayan triunfado opciones más o menos payasiles, pero resultonas, que consiguen sorprender a un espectador saturado de topicazos y cantantes clónicos sobre el escenario.
|
Alf Poier (Austria, 2003, 6º puesto) : Weil der Mensch zählt Verka Serduchka (Ucrania, 2007, 2º puesto) : Dancing Lasha Tumbai Dustin (Irlanda, 2008, son capaces de ganarnos): Irelande Douze Pointe Michalis Rakintzis (Grecia, 2002, 17º puesto) : S.A.G.A.P.O Lordi (Finlandia, 2006, 1º puesto) : Hard Rock Hallelujah En esta última década, aunque tampoco es algo que sorprenda, hemos de reconocerlo: la hemos bordado… Pareció que con David Civera, Rosa y la otra triunfita Beth, poníamos un toque de color, y realmente la clasificación no fue mala, pero luego la caída ha sido en picado. Repasando actuaciones… |
|
Serafín Zubiri (2000) : Colgado de un sueño : 18º David Civera (2001) : Dile que la quiero : 6º Rosa López (2002) : Europe’s living a celebration : 7º Beth (2003) : Dime : 8º Ramón (2004) : Para llenarme de ti : 10º Son de sol (2005) : Brujería : 21º Las Ketchup (2006) : Blody Mary : 21º D’Nash (2007) : I love you mi vida : 20º |
![]() |
En conclusión:
Llegamos a Belgrado con la cabeza bien alta, y sabiendo lo que queremos. Por una vez, España manda a un representante que realmente ha elegido la gente, sea por SMS o por votación a mano alzada. Quizá sea una chanza del festival, cosa que ya han hecho otros países. ¿Y qué? Seguramente cuando leas este blog ya esté todo decidido, y hayamos batido el récord de puntos (soñar es gratis) o bien la hayamos pifiado del todo y hayamos destruido el poco crédito que nos quedase en Europa, pero ¿qué más da? Yo, mañana, no me lo pienso perder. Por cierto, aunque el tema es bien chorra, hay que reconocer que es pegadizo: ¡Baila el chiki chiki!
Nota del día después (25 mayo 2008):
Al final fue lo que se esperaba, una situación de risa, con el presentador de TVE, José Luis Uribarri, partiéndose la caja, (no perderse los comentarios de Mario Canut y Vicki Bolaños, sin despercicio) mientras iba viendo como sus predicciones de voto se cumplían en 9 de cada 10 casos (incluidos los 12 puntitos de Andorra, también previsibles). Al final quedamos en el puesto 16, ¡pero superamos los resultados de los tres años anteriores! Ver la actuación

Blog 










Después de planificar la cena de Eurovisión, la sobremesa sólo nos permitió ver la actuación de Rodolfo Chikiliquatre y al gran ganador de la noche, Rusia con la canción Believe de Dima Bilan. Nuestro entrañable representante quedó muy bien situado, con 55 puntos, sobretodo teniendo en cuenta que nuestras expectativas (por lo menos las mías) no eran muy altas. Parece ser que la “chanza” española también tiene más posibilidades que el arte y la calidad de nuestros cantantes.
Como gran fan de eurovisión en mis años mozos, tengo un poquito de nostalgia cuando pienso en las grandes canciones y excelentes cantantes que han pasado por este “antes importantísimo” festival. Lo que tengo claro es que si esto sigue así, no seré una de esas mamás que inculcará a sus hijos la noche eurovisiva. Y aquí se acaba una tradición.