Desde los tiempos del antiguo Egipto, ya los faraones sabían que después de las vacas gordas vienen las flacas. En nuestro mundo actual, las oscilaciones cíclicas de la economía también ocurren, y a veces con bastante virulencia, como las actuales.
El efecto psicológico de la crisis bancaria ha hecho mella en la economía real. El miedo hace que las economías familiares retraigan el gasto, y eso afecta a las empresas, que al final producen por y para las familias.
No obstante, los que han vivido crisis anteriores, también saben que las épocas de crisis son también tiempos de oportunidades, que sirven para mejorar procesos, reinventarse, acabar con los competidores advenedizos y hasta perder cierta ‘grasita’ ganada durante la bonanza.
Desde SAi hemos preparado una pequeña lista de consejos, que servirán a vuestra empresa para superar la crisis con buena nota, e incluso salir reforzados de ella: - Reciclar y formar a la plantilla.
Todo el mundo sabe que la fórmula fácil de ahorrar gastos es despedir. Pero eso no es lo mejor a medio o largo plazo, puesto que entre otros, se irán personas válidas que serán muy necesarias cuando pase la tormenta.
La mejor solución es reciclar y formar el personal en nuevas tecnologías, procesos empresariales y alinearlos con los nuevos objetivos de la empresa. Siempre que se pueda, ese ha de ser el camino.
- Invertir en sistemas de Retención de Clientes y seguimiento comercial.
Los sistemas de CRM sirven para cometidos fundamentales: Por un lado fidelizan y retienen mejor a los clientes, y por otro aprovechan mucho mejor los recursos comerciales de la empresa, que son muy caros de mantener.
- Informar periódicamente mediante Newsletters y boletines.
Estar en el ‘Top of Mind’ de los clientes es muy importante. Ante una necesidad, siempre pensaremos primero en aquel proveedor que nos informa de forma periódica de novedades, mejoras y nos demuestra un compromiso en la evolución de sus productos.
- Invertir en sistemas IP y Call Centers.
Los Call Centers ya no son sólo para grandes empresas. Gracias a la democratización de la tecnología, la mayoría de las Pymes pueden ya tener su centro de llamadas. Esto es fundamental para dar la mejor atención telefónica y el mejor servicio a sus clientes y Partners.
- Optimizar y mejorar los procesos internos.
Si analizamos en qué se invierte el tiempo interno, detectaremos muchas ineficiencias y cosas que se podrían hacer mejor y en menos tiempo. Es necesario estudiar nuestra organización interna y abordar un plan de mejora continua y reingeniería de procesos.
Dicen que cada año de ordenador equivale a 10 años humanos, por lo tanto, Max, nuestro servidor de correo, es un abuelito de 70 años.
Hace unos días, Max dió señales de vejez: Un ventilador dejó de funcionar, y uno de los procesadores empezó a perder la chaveta de vez en cuando.
Para salir del apuro, dado lo crítico que resulta un servidor de correo, decidimos virtualizar a Max. Hicimos una imagen de todo su sistema, y lo metimos en otro servidor recien salido de fábrica.
Gracias a la virtualización, ahora Max vive dentro de una máquina nueva, muy potente y con mucha memoria, aprovechandose de sus relucientes ventiladores, procesadores y músculos informáticos. La carcasa de Max, el abuelito de 70 años, se ha apagado. Ahora descansa tras varios años de trabajo incansable.
Dandole vueltas al tema, eso me ha hecho pensar en la posibilidad de virtualizar nuestras mentes cuando nos convirtamos en abuelitos, e instalarlas en cuerpos nuevecitos, atléticos y sanos.
Es posible que cierto día exista la posibilidad de extraer toda la información del cerebro humano y copiarla. Cuando lleguemos a ese punto, entraremos en la verdadera era virtual, en la que habitaremos en cuerpos que nos harán de huésped y que podremos ir cambiando a media de nuestras necesidades.
Un ejemplo de referencia, en el mundo del animé, es la Mayor Kusanagi, heroina de la serie futurista ‘Ghost in the Shell‘. Ella es completamente artificial y su cuerpo ha de ser reemplazado cada diez años. Al igual que nuestro querido Max, Kusanagi vive en una carcasa (shell) que no es la suya, pero que le permite seguir siendo lo que es, de forma indefinida.
Uno de los cuentos que más le gusta a mi hija pequeña es la fábula de los tres cerditos. Aquella en la que el lobo va derribando casas a base de soplidos hasta que llega a la última casa, del cerdito trabajador, y no la puede derribar porque está hecha de ladrillos.
Lo que más me impresiona es su mirada de terror en el momento que el cerdito sale despavorido corriendo por su vida hacia la casa del hermano.
Por desgracia, en informática he visto esta fábula repetirse a menudo, y no siempre acaba tan bien como el cuento.
Uno de los lobos que campa a sus anchas por los sistemas informáticos obedece al nombre de “desastre informático con pérdida de datos”. Cuando ese lobo llama a nuestra puerta, no todo el mundo sale bien parado.
Los americanos, que son muy metódicos para las estadísticas, han calculado que una de cada tres empresas no sobrevive tras una pérdida masiva de datos informáticos. Es decir, que el lobo se come a uno de cada tres cerditos que han de salir corriendo.
En el país en el que vivimos, todavía hay muchas empresas que viven a diario sin un simple sistema de copias de seguridad. Confiando que el lobo de la pérdida de datos nunca llame a su puerta.
El problema es que el lobo siempre acaba llamando, y dependerá de cómo haya sido de trabajador y cuidadoso el cerdito con sus copias de seguridad, que habrá festín para el lobo, o por el contrario el cerdito salvará la piel y sus chuletas.
Personalmente he visto empresas perder más de un año de trabajo de un día para otro. He visto discos duros con toda la información de la empresa volatilizarse debido a un aterrizaje del cabezal de lectura. Y eso, no es divertido para el que lo sufre, sobre todo cuando no existe una buena política de copias de seguridad.
A continuación, os paso unas pautas básicas para tener en cuenta en cualquier estrategia de prevención de pérdida masiva de datos:
1. Elegir un servidor diseñado para ser servidor, puesto que los PC corrientes no están diseñados para estar encendidos durante todo el día.
2. Usar un sistema de almacenamiento de discos en RAID para que si un disco falla, los datos sigan disponibles en el resto de discos.
3. Uso de Sistemas de Alimentación Ininterrumpida para el servidor. Muy importante dado que los sistemas informáticos sufren muchísimo con los apagones, sobretensiones y oscilaciones eléctricas.
4. Establecer una política diaria de copias, que sea desatendida, automatizada y que avise via email de si se ha llevado a cabo de forma correcta o no ha funcionado.
5. Guardar más de una copia del sistema. No vale con guardar sólo lo del dia anterior, pues si detectamos que se han perdido datos al cabo de más tiempo, se habrán perdido también en la copia. Mi consejo es guardar copias de los 5 dias anteriores y una copia mensual completa.
6. Comprobar de vez en cuando que las copias son buenas, y que servirán para cuando llegue el desastre informático.
7. Guardar una copia adicional fuera de la oficina. Eso es muy importante para aquellos casos de incencio, robo, etc en los que se pierde tanto el servidor como las copias.
Si seguimos estos 7 simples y sencillos consejos, seguramente nos salvemos del lobo, y seamos tan felices como los tres cerditos del cuento…
Está claro. En la juventud está la clave de la victoria electoral. Por una vez, los jóvenes entre 18 y 39 años van a decidir el rumbo de este pais. Y eso me gusta. Lo único que espero, es que sepan elegir bien…